El veganismo y yo





¡HOLA! 

Gracias por estar aquí en un blogg más.

El día de hoy voy a volver a escribir sobre el tema del veganismo.

Antes de comenzar debo aclarar que para el momento en que se escribió este blog no soy vegana, así mismo también advierto que es una opinión personal que se debe considerar como eso, una opinión y nada más, no soy experta en el área de la nutrición, todo lo que mencionaré es mi experiencia y mi manera de pensar.

Pido respeto a mi persona y a mi opinión y así como yo respeto la opinión y posturas de los demás invitó y pido respeto.



Hoy te contaré mi historia sobre mis comienzos dentro de un estilo de vida vegano.

Todo comienza justamente el año pasado, 2018, por Marzo/Abril después de graduarme de la universidad hice un cambio en mi vida, entre muchos otros cambios llegó a mí un estilo de vida que ya había conocido muchos años atrás pero que simplemente no había considerado adoptar.

Crecí comiendo carne, soy del norte del país y como algo de cajón las carnes asadas son de ley para celebrar.

Los burritos de mashaca (Pronunciar con acento choyero), las carnes asadas con tortilla de harina hechas a mano,  los hates (Hot Dogs) con pan de panadería local son un infaltable para la cena, los tostilocos con cueritos... mi mayor adicción y una de las razones por las que tengo gastritis, entre otras joyas culinarias más que hay en mi rancho que no hubiera dejado de comer por volverme vegana, me acostumbré a comer variado e incluir carne y productos de origen animal  en mis comidas.

Pero todo en la vida pasa por algo, justo cuando salí de la universidad pasé por problemas de salud donde la doctora me dijo que debía de comer más frutas y verduras, que debía cuidar mi alimentación y entonces ahí fue cuando empecé a investigar un poco más del veganismo, al principio tenía una idea con la palabra vegano comer puras frutas y verduras, posterior a ello cuando mis investigaciones eran más profundas fui descubriendo otras razones por las cuales las personas se vuelven veganas, una razón es la crueldad con la que matan a los animales, existen varios documentales donde se habla de la crueldad animal dentro de la industria; la verdad no me sentí capaz de verlos, con decirles que la película donde se que hay perros o algún animal las tengo excluidas de mi catálogo de cintas cinematográficas los días que no tengo algo que ver, tanto así que Dumbo es una película que no iré a ver al cine, amo los animales y no podría hacerles daño, otra de las razones es el cambio climático que se genera con el consumo de productos de origen animal, en especial la industria ganadera, por ultimo tenemos a la salud como una razón más para volverse veganos. Todo tenía sentido en mi cabeza, mi salud estaba mal en aquel momento y las razones para ser vegana eran acorde con mi ideología y conmigo misma.

Y fue así como decidí entrar en el mundo del veganismo. Y no diré que me fue mal, al contrario, me fue muy bien, los dos meses que duró mi dieta me sentí feliz, con más energía, mi digestión mejoró, me sentía increíble ¿Entonces si me sentía bien por qué dejar de ser vegana? Muy fácil, soy una persona que cuando alguna idea se le mete a la cabeza lo tiene que hacer en el momento, sí, me sentía bien y todo iba bien en mi dieta, pero lo estaba haciendo mal, estaba desinformada, la poca información que tenía venia de canales de YouTube, documentales y sitios en internet. Simplemente lo hice de un día para otro, al día siguiente de ir con el médico me fui a comprar mi despensa, llené mi carrito de frutas y verduras y ya, sin haber consultado antes con un experto y con experto me refiero a un nutriólogo. Como dije antes, los dos meses con mi dieta vegana me fue muy bien pero mi madre comenzó a darse cuenta de que ya estaba evitando comer carne, huevos y pollo. Las madres son inteligentes, nos conocen muy bien, conocen a sus hijos y mi madre no fue la excepción, mi madre comenzó a decirme porque ya no quería consumir pollo (A todo esto mi madre no sabía que estaba intentando ser vegana, es más, no sabe qué es eso, y si le explico del tema es seguro que me dice que ni lo sueñe, por lo menos no mientras viva en su casa, ya saben... todo ese rollo que dicen las mamás) mientras mi madre se daba cuenta de mi cambio en mi alimentación por otro lado alguien más me decía que me fuera despacio con el cambio, que me podría hacer daño, como ya les he dicho, soy una persona muy necia que todo lo quiere hacer al momento, no me importaba. Cuando salía de casa me era muy complicado comer algo ya que no hay muchos lugares veganos en donde vivo y los lugares que hay la comida es muy costosa así que debía comer algo que tuviera algo animal porque de otra manera no comería nade en todo el día o el día que estuviera fuera de casa. Me sentía presionada porque ya estaba publicando en redes sociales que era vegana y que pena decir que estoy comiendo carne…

Mi madre después me dijo que ya no iba a poder darme dinero para comprar mi despensa y la realidad es que mi sueldo de nini no me alcanzaría para poder pagar mi nuevo estilo de vida.

No solo es la comida, también son los productos cosméticos como pasta de dientes, cepillo de dientes, cremas y jabones, shampoo y en el caso mío maquillaje.

Entonces, con todo el dolor de mi alma decidí dejar mi estilo de vida vegano en cuestión alimenticia, en cuestión de belleza en eso sigo siendo vegana en la mayor parte, cuando no puedo encontrar algo de belleza que sea vegano intento que sea libre de crueldad, aunque no sean veganos. Actualmente hay unos cuantos productos de marcas que si testan en animales dentro de mi cosmetiquera, pero son no mayor a 3 productos, lo demás de mi maquillaje es vegano, libre de crueldad y de marcas mexicanas en su mayoría. La razón de ser vegana era por no lastimar animales así que la opción que vi es que tal vez mi alimentación tardaría en ser vegana pero por lo menos algunos productos de uso cotidiano si los cambiaria sin excusa.

Ahora bien, después de sentirme mal por no entrar en la ''moda'' del veganismo me puse a reflexionar (Digo entrar en la moda porque la realidad es que nunca quise o quiero tener un estilo de vida por moda, sino porque va acorde a mi ideología y mi personalidad, la realidad es que en la actualidad mucha gente entra a un estilo de vida  como en el caso del veganismo por moda y aceptación de los demás dentro de las redes sociales, los likes y las veces que compartan su contenido es su motivación, pero ya hablaremos de eso en unos momentos).

Ser vegano actualmente es una cuestión de un lujo, es como tener un Iphone, no todos tienen la posibilidad de hacerlo. El mercado del veganismo es aún muy reducido, la oferta y la demanda no es tanto como hacer de este mercado una industria a gran escala como la industria ganadera por ello los costos de los productos 100% veganos es muy elevado, aparte que el proceso de producción de estos productos deben cumplir un estándar de calidad casi como un producto artesanal, espero que no se mal entienda, para ser más clara, la producción de los productos veganos es muy mínima y el hacer estos productos se requiere de una producción más minuciosa.

Aquí debo aclarar que hay productos veganos, productos naturales, productos orgánicos. (Esto lo hablo por mis investigaciones, no tengo la verdad absoluta)

Ahora bien, el entrar a ser vegano no es como elegir cualquier cosa, el cambiar de estilo de vida donde tu salud es la que saldrá afectada es algo que debemos consultar con un experto. No es para tomar a la ligera, ese fue un error mío, afortunadamente no tuve problemas, todo iba bien, pero la manera en cómo hacer el cambio no fue el indicado ya que no sabía cómo comer siendo vegana, ser vegano no significa saludable todo el tiempo porque por ejemplo las galletas Oreo son veganas (las oreo tradicional) pero en cuestión nutricional no son saludables, las chips fuego, también son veganas pero no son saludables y así me podría ir con más ejemplos de productos que son veganos y no saludables entonces, la realidad es que no sabía que comer para compensar los nutrientes que me iban a faltar al no comer productos de origen animal. Todo proceso lleva su tiempo y yo no estaba respetando ese tiempo y ese proceso, no estaba respetando a mi cuerpo, quería imponer algo que quizá no podría aguantar, tal vez si, tal vez no, la verdad no sabré que hubiera pasado, pero no me arrepiento. Quiero hacer el cambio, pero con consciencia e informada.

Para cambiar de estilo de vida hay que evaluar nuestra economía, en mi caso, darme el lujo de ser vegana no me es posible, puedo comprar mis productos de maquillaje porque al final son productos que no se termina de una semana a otra pero la comida la debes comprar cada semana. Por el momento no es una posibilidad y decirle a mi madre que me ayude con eso es imposible, el hecho de no querer comer pollo fue la discusión con ella por varios días ¿Se imaginan si le digo que quiero ser vegana? Fui por dos meses vegana de closet y no es muy agradable.

Tiempo después de haber dejado el veganismo o mi intento de veganismo me seguí informando, investigando, vi pros y contras y al final me cuestione ¿Qué tanto sería capaz de dejar productos animales? La realidad es que amo los animales y no me gusta que sufran, pero también soy realista y es que crecí comiendo productos de origen animal, sé que puedo dejar de consumir carne de res, pollo y cerdo pero los mariscos no podrían, amo las almejas, amo los camarones, el aguachile, el ceviche, los tacos de camarones, el pescado en sus diversas presentaciones, no podría dejarlo.

Aunque debo admitir que una vez en un pequeño viaje que hice el año pasado mientras pasábamos por un pequeño poblado vi como una señora vendía pescado y el camión en donde viajaba iba pasando justo en el momento que vi como mataba al pobre pez, se los juro, me dolió tanto que también cuestione el comer productos de mar. A pesar de esa experiencia, los mariscos son mi debilidad aunque no los como con regularidad.

He pensado en volverme pescetariana, es una opción que tengo. Me pongo a pensar en la vez que podría comer algunos alimentos cuando voy de visita a mi rancho y la última vez que fui disfrute de comerme una papa rellena, unos hates, unos tacos de asada, comidas que donde vivo no hay y que no tienen el sabor del norte.

Vivir en un lugar lejos de tu lugar de origen es complicado ya que muchas de las veces añoras las comidas, el sabor y los recuerdos y eso me pasa con constancia.

Como he dicho, no viajo mucho para Los Cabos, pero el hecho de saber que voy al lugar donde crecí y que volveré a probar su gastronomía que detonará dentro de mis bellos recuerdos de mi niñez es algo que me llena de felicidad.

La decisión de volverme vegana en un cien por ciento no es una opción, quiero viajar, quiero probar comidas de otros lugares y sé que al hacerlo tal vez no podré probar nuevas comidas, incluso documentándome muchas personas que viajan les cuesta encontrar lugares o comida vegana, como he comentado, la comunidad vegana aún es pequeña, no hay mucha demanda y cultura sobre ello, la industria y el mercado fluyen con la oferta y la demanda y la realidad es que aún hay mucho que cambiar en este aspecto.

Sigo en mi posición de reducir el consumo de productos animales por la parte de la crueldad y la contaminación así que he seguido con mis investigaciones y encontré una práctica que los musulmanes hacen porque el Corán así lo marca, se llama HALAL y básicamente consiste en que los productos de origen animal como la carne fueron adquiridos en el nombre de Dios haciendo que aquel animal que murió para alimentarnos murió de manera rápida y sin causarle el mayor dolor. Para más información busca en internet HALAL.

La realidad es que hay que tener mucho cuidado con nuestra salud. Actualmente las personas intentan aprovecharse de las modas que hay en internet para hacer dinero, te venden una idea, ideología o estilo de vida que es mentira, las personas por presión social llegan al punto del estrés por no cumplir con las expectativas de los demás, por no poder entrar en la moda. Lo triste es que estas modas de estilos de vida no son como comprar el último Iphone, no estamos hablando de algo que puedas cambia tan fácil, estamos hablando de nuestra salud.

NADIE tiene la verdad absoluta, incluso esta lectura, no es la verdad absoluta, sólo es mi opinión, es como yo viví las cosas y lo que pienso. Vivimos en un mundo donde las modas, el dinero y el poder adquisitivo que uno no tiene son la constante para poder ser o sentirnos aceptados por la sociedad.

Con todo esto no quiero decir que ser vegano es malo, al contrario, es bueno, hacerlo por el planeta, los animales y la salud. Es bueno siempre y cuando le hagamos un bien a todos estos aspectos, es importante saber que cada cuerpo es diferente, tal vez mi cuerpo no es candidato para ser vegano, quizá el tuyo sí, hay que ser realistas y saber hasta dónde podemos y hasta donde no. No hay que forzar.

Algo que me gusta del Yoga es que cuando haces una práctica lo debes hacer respetando tu cuerpo, no forzándolo, todo lleva un proceso, hay que cuidar nuestro templo, hay que cuidar nuestro cuerpo.


Antes de cambiar nuestro estilo de vida hay que ser honestos con nosotros, hay que evaluar la situación, hay que informarnos, no hay que comprarnos todo lo que vemos en internet. Como ya lo dije antes, en las redes sociales las personas nos venden una idea errónea, no todos, quizá habrá quien sí sea real ... pero no lo sabemos. Infórmate y toma tu tiempo. 

Yo por mi parte cuando me es posible comer vegano lo hago y los disfruto, cuando no se puede pues no pasa nada, debo aceptar que no pude hacer más, eso sí, siempre con respeto por el animal que me comeré, sé que algún día bajaré mi consumo de alimentos de origen animal, estoy trabajando para eso, sé que no me volveré vegana en un cien por ciento o no por el momento, la verdad no sé pero por lo menos dedicaré más tiempo para comer sano, cuidar a los animales, al planeta y a mi cuerpo.

No hay que caer en el radicalismo, lo expuse anteriormente, el veganismo en la actualidad no es tan demandante que por ello es complicado cubrir muchas de las necesidades que tenemos tanto primarias como secundarias, entendiéndose como primarias la comida, la salud en cuestión de medicamentos, vivienda, etc. y como secundarias las áreas de la ropa y el maquillaje.

El estilo de vida vegano se manifiesta en todos los sentidos, no solo la comida.

Así pues como último como conclusión

Dale a tu cuerpo su tiempo para que cambie de hábitos, investiga y lleva todo de la mano de un especialista y si es experto en el área vegana mucho mejor, no creas ni compres todo lo que se vende en internet ya que existen las personas que se aprovechan de las necesidad y modas para lucrar y sin importar las consecuencias,  cuestiona todo. La perfección no existe, no hay vidas fit perfectas, no hay personas perfectas. Todos somos humanos, nos equivocamos y mentimos.


AMOR, PAZ Y RESPETO.

VIVE Y DEJA VIVIR.


Te espero en un siguiente blog la próxima semana.

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